Pensadores y promotores culturales afros interpretan los símbolos de resistencia e identidad de su pueblo
Maria de Nazaré Costa Da Cruz, representante afrobrasileña. 

Una esencia cultural que se ha mantenido firme durante siglos. 

El pueblo Afro, a través de sus trenzas y peinados, su estilo rasta y su colorido vestuario, se conecta con su ancestralidad, y, desde esa esencia, se alza resistente y orgulloso de su identidad cultural. En torno a este tema, mediante la mesa 9 del IV Coloquio Internacional Afrodescendiente, reflexionaron cuatro importantes pensadores y promotores culturales afro.

A cargo de la emblemática Mesa Temática 9, estuvo la afrofeminista Finix Castrillo Williams, para quien el cabello no solo representa un estilo, sino también una historia, una filosofía de vida, una esencia cultural que se ha mantenido firme a lo largo de varios siglos. 

Nazaré: “Por medio de las trenzas resignifiqué mi identidad”. 

La primera participante, hablando en portugués brasileño, es originaria de la periferia de la Amazonía. Su nombre es Maria de Nazaré Costa Da Cruz y, además de ser educadora, hace trenzas en Belém do Pará. Es coordinadora de CONEN / Proyecto AfroianaUrukadan. Nazaré tituló su presentación “Identidades afrodiaspóricas, tejiendo caminos ancestrales”, mediante la esperaba rendir homenaje “a los más ancianos y los más nuevos”.

Según esta artista brasileña, las trenzas y turbantes deberían animar los debates afro, pues permiten reflexionar sobre la conexión espiritual. Es, además, una forma de estética política mediante la cual todo un pueblo se impone contra los prejuicios sociales y la marginación. “Trenzar cabellos me reconecta con mi filosofía ancestral”, afirma Nazaré.

Mi dreadlocks era la corona que portaba orgullosamente, mi forma de hacer resistencia política.

Desde Costa Rica, representando a la zona afrocaribeña del Limón, asistió a este trascendente evento Kendall Cayasso, quien es activista afrodescendiente, compositor, músico y presentador de televisión. Aunque ahora mismo no luce su “dreadlocks”, el cual portó orgullosamente por muchos años, gracias a la identidad cultural que le transmitieron sus padres, Cayasso continúa firme en su lucha por los derechos de las comunidades afrodescendientes, mismas que en su país representan una minoría, pues según el Censo Nacional de 2011, constituyen el 7.8 de la población.   

La Semana de la Emancipación celebrada en Colombia, una fiesta Afro.

El reconocido gestor curltural afrocolombiano, líder comunitario y activista Raizal, Sergio Bent, también asistió a este panel, desde la Isla de San Andrés. Su cabeza, que en la actualidad luce rapada, alguna vez lució un afro natural, asegura Bent. Como parte de su experiencia, este genio creativo, relata cómo los colombianos blancos que llegaban a San Andrés se creían con más autoridad, como si fueran dueños de esos territorios que sus ancestros habían poblado hace siglos. Esto, analiza Bent, reflexa las imposiciones del sistema político, responsable de los prejuicios sociales y de la discriminación racial.

Asimismo, el representanet afrocolombiano explicó cómo las festividades patrióticas hacen a un lado a las comuniaddes afro. Así la independecia colombiana, que se celebra a lo grande, pero que no tenía ningún significado para el pueblo afro, mismo que impulso la Semana de la Emancipación, la cual hasta el día de hoy celebran con regocijo la última semana de julio hasta el 1ero. de agosto de cada año.

Hamilton: "La base de la discriminación es económica".

Por último, llegó la luminosa participación de Ariel Hamilton, un comunicador, agricultor y activista Rastafari que, siendo originario de Bluefields, se mudó a Miami, desde donde impulsa diversos proyectos para promover el arte y la cultura rasta, así como la unificación de las comunidades creole en la diáspora.

Hamilton afirmó categóricamente que la discriminación, los abusos y los atropellos contra las comunidades afro son, principalmente, de orden económico. Su argumento estuvo basado en la manera en que el sistema capitalista ha ocupado los símbolos de la identidad cultural afrodescendiente y los ha convertido en productos y mercancías.

Ahora es común, concluyó Hamilton, ver pelos falsos, todo tipo de trajes y emblemas pintados con diseños africanos, lo cual venden a los mismos afros, quienes han dejado de fabricar artesanalmente sus ropas y sus símbolos culturales, como lo hacían los ancestros.

Publicado:
Escrito por
Ricardo Guzmán