Estudiantes de URACCAN Nueva Guinea, unidos por una noble causa
Estudiantes en proceso de llenado de bolsas y organización del vivero. 

Trabajando juntos por una noble causa

Los estudiantes de URACCAN recinto Nueva Guinea, apropiados de la Misión de esta casa de estudios superiores interculturales, se han dado a la noble tarea de elaborar un vivero con más de 7 mil plantas para el posterior establecimiento de un arboreto en el Laboratorio Natural Jerusalén de este campus. 

Para el PhD. Eugenio López Mairena, vicerrector del recinto, “el establecimiento de este vivero es una de las acciones concretas que se hacen de cara al cumplimiento del convenio recientemente firmado con INAFOR, pero además es una forma de darle cumplimiento a nuestra Misión”.

En función de este proyecto, el vicerrector destacó el apoyo activo del cuerpo docente y colaboración constante de los universitarios.

Por su parte, el ingeniero Nestor Sabad, coordinador del Laboratorio Natural Jerusalén, informó que “el establecimiento del arboreto será a la entrada del laboratorio, donde se establecerán distintos tipos de especies como cedro real, cedro macho, caoba, palo de piedra, especies que se han ido extinguiendo en la zona y queremos recuperarlas”.

Sabad, además, informó que están proyectando “hectárea y media para establecimiento del arboreto; se estarán colocando más de 7 mil plantas en vivero, con bolsas y algunas semillas que son conseguidas por INAFOR como parte del convenio recientemente firmado entre estas dos instituciones, vivero forestal con las diferentes especies que se han ido extinguiendo en la región”.

Para Maryuri Mendoza Luna, estudiante de primer año de Administración de Empresas, “este vivero es importante para reforestar el laboratorio natural”. En este mismo sentido, Arlyn Ortega manifestó que “es necesario reforestar para preservar o recuperar nuestras fuentes de agua”.

El arboreto no solo permitirá establecer distintas especies maderables en el laboratorio natural, sino que también dará belleza y proporcionará oxígeno, contribuyendo así al equilibrio y la armonía con la Madre Tierra.

Publicado:
Escrito por
Judith Robleto