URACCAN acompaña al pueblo Mayangna en el Día de la Resistencia Indígena Negra y Popular
Autoridades y estudiantes de URACCAN comparten y aprenden de los pueblos indígenas. En esta imagen, conversan con líderes del pueblo Mayangna. 

El líder mayangna Nethan Mordy Tylor aseguró que esta visita los acerca más a URACCAN y da pautas para el desarrollo comunitario.

Al cumplirse 528 años de la conmemoración del Día de la Resistencia Indígena Negra y Popular, un grupo de estudiantes y docentes de URACCAN recinto Las Minas visitó la comunidad Mayangna Sauni Bas, del municipio de Siuna, cuyo territorio cuenta con ocho comunidades indígenas, 231 familias y una población de 931 habitantes. Aunque este pueblo se concentra en dicho municipio, sus gestiones las desarrolla en Bonanza y El Cuá, Bocay.

El maestro Luis Herrera Siles, responsable del Instituto de Estudios y Promoción de la  Autonomía (IEPA), manifestó que “los objetivos de la visita fueron varios, entre ellos: la celebración de los 26 años de nuestra universidad, celebrar el 33 aniversario de la Autonomía y celebrar el Día de la Resistencia Indígena Negra y Popular”.

Espacios de diálogo

“Desde cada uno de los espacios de diálogo pretendemos, como universidad, que las y los estudiantes de las diferentes carreras pudieran establecer un diálogo horizontal con las y los estudiantes de cuarto y quinto años del Centro de Educación Agustín Mercado, de la comunidad Mayangna Sauni Bas, para incentivarles en la continuidad de sus estudios superiores en la universidad”, señaló el maestro Herrera.

Derecho de los pueblos indígenas

En cuanto a los derechos de los pueblos indígenas pertenecientes al territorio Mayangna, Herrera explicó que “los pueblos indígenas gozan de un derecho histórico que debe ser respetado, después de más de 5 siglos de resistencia este tema sigue siendo fundamental y a medida que como casa de estudios nos acercamos a la comunidad con temas de fortalecimiento comunitario, en esa misma medida la resistencia va a ser más eficiente y con mejores resultados”.

Años de lucha y resistencia

Nethan Mordy Taylor, presidente del territorio indígena Mayangna Sauni Bas, manifestó que “nos sentimos contentos con esta visita de la universidad, ya que nos acerca y nos da pautas al desarrollo comunitario”.

“Sin embargo, lo que tenemos hasta hoy han sido años de constantes luchas desde nuestros ancestros hasta la actualidad, esas luchas que se han reflejado en abandono, en invasión de nuestras tierras, en la desforestación de nuestros bosques  y el aprovechamiento de nuestros recursos”, manifestó el dirigente.

En el mismo orden de lucha y resistencia, el Centro de Estudios e Información de la Mujer Multiétnica (CEIMM) de URACCAN en su campus Siuna, realizó un encuentro con la Asociación de Mujeres Indígenas de Sikilta (AMIS), con el objetivo de conversar y de brindar el acompañamiento necesario en su lucha de restitución de derechos de las mujeres, “un elemento fundamental es la educación y en ese sentido estamos haciendo todo lo posible para que ellas puedan acceder y así desarrollarse de manera personal y comunitaria”, expresó la PhD. Jacoba Dávila Molina, coordinara del CEIMM en Las Minas.

Sueños de la nación Mayangna

Según Nethan Mordy Taylor, actualmente tienen registrado una cantidad de 85 estudiantes egresados de la secundaria y su mayor demanda es continuar con la educación superior.

Siendo conscientes de que sin educación no hay desarrollo, “pedimos a la universidad que incluya en sus planes estratégicos la construcción de una subsede de la universidad en nuestra comunidad para facilitar la educación en nuestros jóvenes, queremos que incluya carreras que vayan de acorde a nuestras vivencias y nos permitan desarrollarnos día a día”, solicitó el dirigente indígena.

Experiencias y expectativas de las y los universitarios

El estudiante de Desarrollo Local, Iván Latino, aseguró que esta experiencia “fue reconfortante, me transformó en el sentido de reflexión ante la pérdida de nuestras raíces ancestrales, esta experiencia me llenó de muchas ganas de trabajar para preservar nuestra identidad autóctona y poder buscar alternativas de adaptación de frente a la globalización irresponsable de la sociedad estándar del mundo, sin alterar nuestra cosmovisión costeña”.

Walquiria Otero, presidenta del Movimiento Cultural Presagio, manifestó que “esta convivencia dejó resultados fructíferos para mí, ya que me ayudó a visualizar otro ambiente y dejándome conocimientos amplios para motivarme a poder escribir y transmitir un mensaje más real en la radio-novela  que está siendo impulsada por el CEIMM y donde participo como Presagio”.   

Publicado:
Escrito por
Argel Hernández